Mirador Belvedere y Cascada Inacayal
Estos atractivos, que comparten el mismo camino de acceso y lugar geográfico, configuran un característico ambiente natural de montaña.
Mirador Belvedere:
La amplitud y seguridad de este punto panorámico te permitirá una cómoda ubicación. Su gran campo visual te recreará con un cautivante panorama de lagos y montañas. En primer plano, apreciarás una amplia vista del Lago Correntoso, un espejo de agua de 27 Km², y del Río Correntoso, efluente del lago homónimo hacia el lago Nahuel Huapi. Al fondo verás el cordón montañoso límite con Chile destacándose, entre otros, los cerros Macal, Dormilón, Tres Hermanas, Pantojo (cono de un antiguo volcán), Rincón, Titlis o Matus y Campana. También visualizarás el lago Nahuel Huapi, y tres de sus siete brazos: el Machete y el Rincón, muy apreciados por los pescadores de salmónidos en cada temporada, y el brazo Ultima Esperanza. Podrás observar el Hotel Correntoso, primer hotel de turismo de esta región (1924) y una vista parcial de la zona de cabañas de turismo.
Cascada Inacayal:
La entrada de la senda a la cascada Inacayal se encuentra a unos 1.000 msnm. Esto se manifiesta por la presencia de la caña colihue (Chusquea culeou), planta perenne que muere luego de su floración y fructificación (cada 25 ó 30 años) ocasión en la que, debido al aumento de alimento, aparecen grandes cantidades de especies de animales pequeños en el sotobosque.
También notarás un cambio evidente en la vegetación del ecosistema. Por ejemplo el canelillo (Drimys winteri), considerado el árbol sagrado de los Araucanos, aparece, a esta altura en forma arbustiva. Su corteza tiene propiedades medicinales en el tratamiento del escorbuto por su alto contenido en vitamina C.
Otros representantes del sotobosque son el maitén chico (Maytenus disticha), y su variante de leña dura (Maytenus magellanica).
Las especies arbóreas están representadas por los Nothofagus (falsas hayas), como el coihue (Nothofagus dombeyi) y la lenga (Nothofagus pumulio).
Durante el recorrido verás también michay y calafate. El michay (Berberis darwinii), de vistosas flores anaranjadas, es utilizado en medicina popular, en infusiones para combatir las enfermedades de las vías urinarias. De los tallos y raíces del calafate (Berberis buxifolia), los indígenas extraían una tintura amarilla. Siendo sus flores también amarillas, su fruto, semejante a una pequeña uva de color negruzco, es comestible. Según la tradición, toda persona que coma de ellos volverá indefectiblemente a la Patagonia.